Machu Picchu

La sociedad incaica
El culto al Inca muerto
Reconstruyendo el pasado
La sociedad incaica
Vestida de ropa fina tejida de oro y lana fina, los cuales vestidos iban presos por la parte de arriba y junto al pescuezo con cuatro alfileres de oro de a dos palmos de largor, cada uno de los cuales suelen pesar dos libras de oro, y en la cabeza puesta una cinta de oro tan ancha como un dedo pulgar que casi quiere parecer corona e ansi mismo llevaba fajada por la cintura una faja tejida con lana fina en oro en la cual faja iban muchas y diversas pinturas llevaba por cobertura otra manta pequeña ansi mismo tejida de oro y lana fina y de diversas labores según su uso de vestido llevaba calzado en los pies zapatos de oro la cual iba muy limpia e peinada e aderezada [al momento de desposarla] dióla e ofrecióla cien mamaconas mujeres para su servicio […]
y el mayordomo [de la casa del Sol] le dio otras cincuenta y los señores le obsequiaron cántaros de oro y plata, pequeños




y grandes, platos y escudillas y vasos y más de 250 yanaconas.

Betanzos, en el capítulo 14, dice que en la ceremonia de investidura de los "orejones" en el Cusco se ha de hallar a todos los señores del Cuzco vestidos de unas camisetas largas e coloradas que les da hasta en pies los cuales tengan sobre sus espaldas unos cueros de leones adobados e las cabezas destos leones tengan sobre sus mesmas cabezas e los rostros destos leones tengan en derecho de los suyos las cuales cabezas de leones tengan ansi mismo unas orejeras de oro.

El mismo cronista, en el capítulo 21, señala que ningún cacique en toda la tierra por señor que fuese no pudiese vestir ni traer ropa fina ni pluma ni andas preciadas ni ataduras en los zapatos de lana si no de cabuya si no fuese que la tal ropa o plumaje o andas le óbviese dado el Inga por sus servicios.

Plumas y orejeras, oro y telas finas, tocados y adornos personales eran signos de linaje e identificación étnica. Las diferencias sociales eran de función y de pertenencia étnica y el uso de la fuerza estaba al servicio de fijarlas. No existían, pues, luchas verticales en las relaciones sociales, por más que las diferencias entre los diversos actores sociales fuera de algún modo vertical; las guerras eran entre etnias y no entre clases.

Los privilegios económicos de los incas eran compartidos con los demás miembros de su linaje o panaca y consistían principalmente en disponer de tierras muy bien dotadas para su beneficio. Los incas las escogían en el valle sagrado del Urubamba, destinando muchas de ellas, como las de Machu Picchu y otras del mismo valle, al culto a sus héroes muertos.



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