Machu Picchu

El medio ambiente
Flora y fauna
El entorno natural
Flora y fauna
Debido a su belleza natural y a la original y armónica intervención de los incas en el paisaje, pero también al hecho de que se encuentra en un área que aún es posible de ser preservada, el sitio y su entorno han sido declarados como un parque natural y cultural que ha sido incorporado a las zonas protegidas del mundo y que la Unesco ha registrado como Patrimonio de la Humanidad.

El santuario de Machu Picchu está en medio del bosque y tiene pocos espacios planos, de modo que para cultivar hubo que deforestar y construir terrazas. Según estudios recientes, aparte de maíz, también se sembraba coca en los andenes que rodean a la ciudadela. Del mismo modo, pudo cultivarse frutales y tubérculos de los tipos que todavía hoy se siembran en la zona, incluyendo la yuca y el camote.





El parque de Machu Picchu está conformado por diversas especies de árboles, helechos, yerbas, musgos y plantas de matorral. Junto con el pisonay y el aliso, este último un frondoso árbol muy popular en toda la sierra peruana, también podemos encontrar varias especies de coníferas y de árboles de hojas anchas que pueden alcanzar varios metros de altura. Las orquídeas ocupan un lugar muy especial, dado que hay, a lo largo y ancho del parque, más de 50 variedades de esta flor.

Este medio ambiente, boscoso, húmedo y caluroso, constantemente cubierto por niebla y lluvia, no era lugar propicio para la vida de los domesticados camélidos andinos, pertenecientes a climas secos y más bien fríos. Sin embargo, debido a que estos animales estaban consistentemente ligados a los incas, su presencia allí es incuestionable dado que debían cubrir el transporte frecuente de bienes entre el Cusco y Machu Picchu. Sus huesos se han encontrado en las tumbas exhumadas en el lugar y existen evidencias que permiten presumir que, además, eran parte de la alimentación de la población. Junto a estos huesos se han encontrado asimismo los de otros dos animales domésticos andinos, tales como el cuy, cavia o conejillo de Indias, y el perro, obviamente introducidos por el ser humano. El perro hallado en el parque, el Canis inga pecuarius, era una de las razas andinas que se parecían al collie y que quizá estaba ligada al pastoreo de los camélidos.



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