La ocupación colonial
Los testimonios escritos


El descubrimiento arqueológico


Investigaciones posteriores
De la desocupación al descubrimiento
Todo indica que la ciudadela de Machu Picchu fue rápidamente deshabitada luego de 1540, cuando los españoles, en campaña contra los incas rebeldes de Vilcabamba, comenzaron su penetración en tierras cusqueñas. Vilcabamba está en la zona y es por ello que Hiram Bingham y sus contemporáneos del Cusco pensaron que se trataba de la "ciudad perdida" que sirvió de refugio a los célebres guerreros que mantuvieron la resistencia incaica hasta 1572, cuando el último de ellos, el inca Tupac Amaru, fue apresado y decapitado.

Picchu fue encomendado inicialmente a Hernando Pizarro y después a un tal Arias Maldonado, también en el siglo XVI. En 1565, cuando aún estaba vivo en Vilcabamba el inca Sayri Tupaq, muchos pueblos de la zona ya estaban deshabitados,




según consta en una relación que publicó el historiador Richard Pietschmann en 1910 y que cuenta que Diego Rodríguez de Figueroa durmió en un despoblado situado sobre el camino que conducía a Picchu, este último probablemente también deshabitado. En esos tiempos la momia del Inca ya había sido secuestrada por los españoles para ser llevada a Lima.

Unos años más tarde, en 1568, los caciques de Picchu declararon que los pueblos y las tierras que allí se cultivaban eran "para sus sacrificios y cerimonias de los cuerpos muertos" y que habían sido abandonados desde hacía más de 30 años atrás.