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Las actividades productivas |
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La población y la fuerza de trabajo |
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Varios de ellos eran forasteros, tal vez
mitmaq. En la cueva 101 encontraron una botella típica de la
costa norte -Chimú- junto con otras ofrendas. Eaton pensaba
que había muchas mujeres procedentes de la costa y que las
demás eran serranas, dado que las primeras eran braquicéfalas
o mesocéfalas y las otras más bien de cráneos alargados o
dolicocéfalos. Además, mientras que unos cráneos estaban
"achatados", deformados a raíz del aplanamiento de la frente y
el occipucio, otros tenían una deformación "aymara", es decir,
las cabezas eran alargadas hacia atrás. Sin duda, ambos tipos
de deformación responden a ideales de belleza diferentes, y la
inferencia de Eaton y Bingham, de que pertenecían a pueblos
diferentes, parece correcta, aunque las procedencias no hayan
sido "costa" o "sierra" exactamente. De acuerdo con los datos
de los documentos de la época, los |
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mitmaq de Wayna Qhapaq procedían
mayoritariamente del norte, de los cañaris o los chachapoyas,
lo que se liga a sus áreas de conquista. Podríamos esperar lo
mismo de los de Pachakutec, entre los que confiaríamos
encontrar un mayor número de migrantes de la costa norte y
central, y tal vez de la sierra sur, por ser zonas que
conquistó este Inca.
Los ocupantes de los tres
cementerios eran gente pobre, aparentemente mal nutridas y con
deficiencias de salud. En varios casos advertimos carencias
dentarias y huellas de enfermedades inflamatorias. En términos
generales, las mujeres y los hombres de Machu Picchu eran de
baja estatura, con huesos gráciles, que no alcanzan alturas
superiores a 1,60 m, con una tendencia más bien menor. Hay
mujeres jóvenes, de 20 o pocos años más, que han perdido la
mayor parte de sus dientes, con fuertes abscesos alveolares y
evidencia de infecciones dentarias muy notorias.
Estas
peculiaridades quizá se deban a un tipo de alimentación basada
en el maíz, aun cuando en la mayor parte de las tumbas se
encuentran huesos de llama como parte de la ofrenda mortuoria,
así como de cuy y de paca (un roedor más grande, del bosque).
Nosotros consideramos que más bien es índice de un estatus
social con carencias, como el que podría conferirse a
forasteros que fueron obligados al desarraigo, condición que
es propia de los yanacuna y los mitmaqcuna. Estos eran
conducidos a la zona de Machu Picchu, la cual, por sus
características semiselváticas, requería que la gente de la
sierra o la costa se adaptara a ella. Quizá por eso, eran
gentes de la región ecuatorial las que escogía Wayna Qhapaq.
La élite del Cusco debía tener otras calidades.
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